"Si
la manejabilidad es una de las dos principales ventajas de las computadoras portátiles,
la otra es la autonomía respecto a los enchufes. Sin embargo, en muchas
ocasiones tanto la capacidad de las mismas como su estado de conservación
dependen de las estrategias que tome el usuario a la hora de trabajar sin cables.
Existen numerosas estrategias para reducir el consumo de las baterías
y así poder trabajar más tiempo sin tener que conectarse al enchufe,
pero no todos las usan.
Hay una serie de otros factores limitantes para
la batería que tienen que ver con las características de la computadora
con el que se trabaja. Por lo tanto, modulando diferentes parámetros del
mismo se puede conseguir mejorar mucho duración y conservación.
Cada parte del portátil tiene su responsabilidad en el gasto de la energía
almacenada en la pila.
La pantalla
La pantalla LCD de cristal líquido, por ejemplo,
es uno de los componentes que más contribuye al consumo en los portátiles:
un 33% de la energía se va en mostrar imágenes. Lógicamente,
a mayor tamaño de pantalla, mayor consumo, por lo que si el usuario quiere
comprarse un portátil para trabajar en muchas ocasiones 'desenchufado',
debería ser comedido en este aspecto, dado que las dimensiones de la pantalla
no es algo que se pueda regular posteriormente.
Sí es regulable, sin embargo, uno de los factores que más intervienen
en el elevado consumo de las pantallas: el brillo. Es importante
definir unos parámetros de brillo bajo cuando se va a trabajar usando
la batería, porque si se hace adecuadamente se puede ganar hasta una
hora extra de trabajo sin enchufes.
En los portátiles actuales esta función se define con la tecla
'Fn' (color azul) y los cursores que están en la parte inferior derecha
del teclado: el derecho y el izquierdo marcan el aumento y la disminución
del brillo respectivamente. En muchos modelos, incluso, el brillo se reduce automáticamente,
cuando el aparato detecta que se está usando la batería, hasta
el modo óptimo de consumo.
Por otro lado existen una serie de atributos de pantalla, que
se refieren a la apariencia de la misma, que aumentan el consumo de recursos
energéticos. Estos atributos están (en Windows XP) en 'Inicio/Panel
de control/Apariencia y Temas/Pantalla'. En esta misma ruta es especialmente
interesante prescindir del efecto de pantalla ClearType si se va a trabajar desconectado,
pues el redondeo de las letras, tan usado en los portátiles por sus beneficios
a la hora de leer, tiene un elevado consumo.
También se pueden modular los fondos de escritorio; cuanto más
oscuros sean, menos recursos consumirán del procesador.
Otros temas de apariencia que se pueden modular desde la ruta indicada son la resolución
de pantalla ('Inicio/Panel de control/Apariencia y Temas/Pantalla/Configuración')
de modo que si se pretende exclusivamente escribir, se puede bajar la resolución
de pantalla hasta un punto razonable para ganar hasta media hora más de
autonomía.
También se pueden modular los fondos de escritorio. Cuanto
más oscuros sean, menos recursos consumirán del procesador y por
tanto de la batería. Hay incluso un código de tonos de paleta relacionados
con lo que consumen. Por descontado, hay que prescindir de todo tipo de imágenes
y gráficos en el fondo de escritorio, ya que son lo que mayor consumo
aporta a la pantalla.
Otra posibilidad, en Windows XP, es utilizar un entorno gráfico que corresponda
a una versión anterior porque, dada su menor complejidad, consumirá menos.
Si se aplica la ruta 'Inicio/Panel de control/Rendimiento y mantenimiento/Sistema/Opciones
avanzadas/Rendimiento', y se pide 'ajustar para obtener el mejor rendimiento',
automáticamente el entorno cambiará de apariencia para adoptar
una similar a la de Windows 95. Las funciones se conservan exactamente igual,
pero el entorno gráfico será menos elaborado.
Las conexiones
La conectividad, que tan importante es en los portátiles,
es paradójicamente uno de los factores que más afectan a la autonomía
de la batería, pudiendo consumir hasta un 20% de la energía.
Todos los dispositivos inalámbricos suponen un gran consumo, tanto el
captador de redes wifi como los infrarrojos y los dispositivos Bluetooth (en
caso de que el portátil cuente con esta tecnología), por lo que
si se está trabajando sin cables es mejor apagarlos si no se necesitan.
En el caso del captador wifi una alternativa interesante es
encenderlo sólo en los momentos en que se vaya a navegar, puesto que el
navegador no pierde el rastro de las páginas al desconectar 'el wifi'.
Los portátiles actuales tienen un botón que permite apagar y encender
este dispositivo con comodidad.
Respecto a todo tipo de dispositivos externos, es mejor prescindir de ellos si
se puede y desconectarlos del portátil. Las conexiones USB siempre se
mantienen activas para dar señal de que hay un dispositivo conectado por
lo que, aunque los dispositivos estén inactivos, siempre supondrán
un gasto innecesario. Respecto al mouse, es mejor utilizar el que lleva incorporada
la computadora (el táctil) que uno conectado por USB.
Es mejor extraer todo tipo de tarjetas de sonido, memoria o imagen que se incorporen
por las ranuras PCMCIA, aunque estén inactivas. Sólo por el hecho
de estar dentro del portátil emiten una señal que obliga a consumir
energía.
Disco duro
El disco duro guarda la información que el usuario le va encomendando
de modo fragmentado, de manera que, a la hora de leerla y transmitirla de nuevo,
tiene que rastrear sus diferentes partes para encontrar los fragmentos de la
información y unirlos. Para evitarle este trabajo extra al disco existe
la función de 'desfragmentar' el disco duro. Se encuentra
en 'Inicio/Programas/Accesorios/Herramientas del sistema/Desfragmentador
de disco'. Esta acción unirá los trozos ya almacenados
hasta la fecha según su orden lógico.
Otra estrategia de la que se puede sacar partido en el disco duro para ganar
autonomía es ampliar la 'memoria virtual'. Ésta
es una fracción de la memoria de disco que se destina a asistir a la memoria
RAM, que es la que va pasando los datos al procesador para que trabaje. Cuando
la memoria RAM va, por decirlo de algún modo, 'estresada', el procesador
tiene que trabajar más rápido y se calienta más, con lo
que tiene que entrar en el juego el ventilador. Esto supone un consumo elevado
de energía.
La 'memoria virtual' se encarga precisamente de que la RAM no se "estrese", y
se puede optimizar desde 'Inicio/Panel de control/Rendimiento y mantenimiento/Sistema/Opiciones
avanzadas/Rendimiento'. Una vez allí hay que configurarla en 'Ajustar
para obtener el mejor rendimiento'.
La CPU
La CPU incluye el procesador y las memorias y, por extensión, también
al ventilador. Es obvio que todo aquello que haga trabajar de más al procesador
y sature la memoria RAM consumirá batería. Lo más nocivo
son las imágenes, pero también los programas con muchas complejidades.
Cuanto mejor y más completo sea un programa, más consumirá,
puesto que tendrá muchos procesos inactivos en espera de ser utilizados.
Una buena estrategia es eliminar del proceso de arranque ('C:Documents & settings/All
Users/Menú inicio/Programas') todos aquellos programas que no sea estrictamente
necesario usar al instante; ya se abrirán posteriormente de modo manual.
Así, por ejemplo, se pueden quitar del menú de inicio los clientes
de mensajería instantánea, los servicios de correo, los buscadores
de escritorio o los clientes para crear canales P2P.
Cuantas menos cosas haya en el arranque, mejor para el procesador, ya que no
tendrá que mantener activos programas que no se van a usar. Por descontado,
cuando más trabaja el procesador, más se calienta, y cuando más
se calienta, mayor necesidad hay del ventilador, que puede llegar a consumir
un 10% de la energía almacenada en la batería.
Trucos de software
El trabajo que realizan los diferentes componentes del portátil está muy
relacionado con el tipo de programas que se estén ejecutando y con la
complejidad de los archivos gráficos (fundamentalmente imágenes)
que se estén mostrando en la pantalla. Por lo tanto, ser cautos en estos
apartados puede alargar mucho la duración de la batería.
Los programas, mejor sencillos
Junto a la eliminación de todos los programas prescindibles del
menú de inicio, el uso de programas sencillos frente a los sofisticados
es la otra gran táctica. También el organizar adecuadamente las
tareas que se desean hacer, de modo que las más complejas queden para
el final, o para hacer ya cerca de un enchufe.
Así, si se desea escribir, es mucho mejor usar archivos .TXT que los de
Word, mucho más completos pero también con mucho mayor consumo.
Cuando se haya terminado de elaborar los textos, basta con volcar el texto en
un archivo Word para pasarle el corrector de estilo y guardarlo si se desea.
La alternativa de usar el procesador de textos OpenOffice Writer también
consume menos que Word, pero evidentemente más que los .TXT. Otra buena
opción de consumo es el procesador AbiWord.
En la medida de lo posible, el evitar usar o abrir archivos .PDF también
ayuda, pues se trata de archivos de gran consumo. Si no hay más remedio
que abrirlos, es mejor dejarlos para el final de la sesión.
Otro programa que hay que evitar usar es el procesador de imágenes, sea
cual sea, pues consume por partida doble: tanto por su complejidad como por obligar
a la pantalla a desplegarlas. De entre todos, por supuesto, los más sofisticados
son los que más consumen. En especial los de la marca Adobe.
Por descontado, es mejor olvidarse de utilizar el lector de CD o DVD para ejecutar
ningún programa si se pretende que la batería dure siquiera un
mínimo: los lectores ópticos activan muchos procesos a la vez y
en consecuencia suponen un elevado consumo, hasta del 10% de la batería.
Si se desea tener disponibles ciertos programas que se guardan en discos ópticos
para trabajar en modo 'desenchufado', es mejor ejecutarlos antes de iniciar el
'vuelo sin enchufes'.
Evitar las imágenes a toda costa
La pantalla es el gran agujero de consumo de un portátil, por lo que cuanto
más sencillos sean los gráficos que muestre, tanto más durará la
batería. Para empezar, hay que quitar del escritorio todas las imágenes
y logos posibles y, sobre todo, tener el fondo de escritorio en modo oscuro sin
imágenes, con lo que se puede ganar un tiempo extra sensible.
Por otro lado, al navegar conviene evitar todo tipo de publicidades visuales,
que aumentan mucho el consumo de las baterías. Una buena medida inicial
es activar el bloqueador de 'ventanas emergentes' desde la barra de herramientas
del navegador. Esta medida, además de eliminar los 'pop ups', evitará que
la pantalla tenga que mostrar continuamente imágenes innecesarias.
Si esta estrategia sola no basta para contener el gasto de batería, existen
en Internet una larga serie de programas que eliminan todas las imágenes
publicitarias de las páginas web. El más radical es Hosts file,
que además evita la entrada de cualquier agente extraño (como las
'cookies') en la computadora.
Sin tener que tomar opciones tan drásticas, pues programas como las 'cookies'
son buenos para el usuario la mayor parte de las veces, hay otras alternativas
más suaves, como Adblock, que elimina tan sólo las partes publicitarias
permitiendo navegar sin imágenes. También existen diversas extensiones
para el navegador Firefox que permiten gestionar a gusto del usuario si se desea
o no ver imágenes, o ejecutar páginas que están en 'flash',
como es el caso de Flashgot.
Finalmente una buena estrategia a seguir es navegar preferentemente por las versiones
accesibles de las páginas web, pues contienen mayoritariamente texto y
prescinden de publicidades excesivas.
Mantener el equipo limpio de espías
Es normal que a base de navegar el portátil se acabe llenando de programas
espía, diferente software publicitario invasivo y programas marcadores
del tipo 'cookie'. Sin ser todos estos programas necesariamente agresivos, este
código se mantiene en un segundo plano activo cuando el ordenador está encendido,
con lo que consume energía.
Para deshacerse de él conviene pasar por el portátil programas
antiespía antes de iniciar la sesión desenchufada. Las cookies
que se eliminen y sean necesarias se podrán recuperar al entrar de nuevo
en las páginas web donde el usuario desee ser identificado.
Cuidados de la batería
Un cuidado fundamental es la limpieza de las conexiones metálicas: cuanto
más limpias estén, menos resistencias habrá al paso de la
energía. Tan importante como mantener el consumo bajo durante las sesiones
de trabajo 'desenchufadas', es conservar la batería en las mejores condiciones.
Una batería tratada adecuadamente puede durar tantos años como
el portátil al que pertenece. En cambio, una batería descuidada
desde el primer día, a los pocos meses habrá reducido su capacidad
a una tercera parte, y al año apenas aguantará una carga de diez
minutos.
Primeros cuidados
Para empezar, cuando se adquiere el portátil se debe comprobar el estado
de carga de la batería. Si está descargada o a medio cargar, debe
cargarse hasta el 100% de su capacidad y luego descargarla totalmente cada vez
que se utilice. Esta operación se debe efectuar unas cuantas veces al
principio (cuatro o cinco veces) y luego ya no será necesaria. A partir
de entonces se puede dejar la batería a medias cuando se cargue, pues ésta
ya estará adaptada a sus capacidades máximas y mínimas.
Hay que pensar que las baterías 'aprenden' los procesos, por lo que las
que pierden eficiencia no vuelven a ser nunca tan eficientes como antes. Incluso
es conveniente no agotarla al máximo con frecuencia durante su vida útil,
y si se hace, no olvidarse de recargarla lo antes posible al 100%.
Otro cuidado fundamental es la limpieza de las conexiones metálicas. Estas
son las que conforman el puente por donde pasa la energía al equipo, por
lo que cuanto más limpias estén, menos resistencias habrá al
paso de la energía. La existencia de resistencias supone un calentamiento
extra de la batería que le hace perder eficiencia y por tanto disminuir
su autonomía.
Se recomienda limpiar bien con alcohol las partes metálicas una vez al
mes y después esperar a que se sequen antes de conectar la batería
de nuevo.
Alejarlas del calor
Las baterías contienen en su interior componentes que reaccionan químicamente
y que al hacerlo general energía. La eficiencia de estos procesos químicos
depende de la temperatura. A elevadas temperaturas se producen reacciones paralelas
que restan eficiencia a la batería. Como consecuencia, es muy importante
mantener las baterías lejos del calor.
Una primera medida será no tener la batería conectada siempre al
equipo; sólo cuando se esté en uso de ella, es decir, en modo 'desenchufado'.
De lo contrario, es mejor extraerla y guardarla en un cajón o en el maletín
hasta que se requiera su uso, porque el calor que genera el procesador les resta
mucha eficiencia.
Aun así, algunos expertos aseguran que la batería no debe extraerse
cuando se trabaja enchufado, ya que actúa de escudo protector contra las
oscilaciones de la corriente, que si son fuertes podrían llegar a dañar
la placa base con un aumento brusco de la intensidad eléctrica.
También se alega que una batería siempre insertada en el portátil
supone una garantía contra apagones repentinos que podrían provocar
la pérdida de todo el trabajo realizado. Pero la mayoría de los
programas tienen sistemas de guardado automático de copias y de recuperación
de documentos en caso de desconexión brusca.
Por la misma razón, es conveniente no cargar las baterías directamente
en el procesador, sino adquirir un cargador específico e independiente,
ya que no generará tanto calor. El inconveniente de este sistema es que
cada marca tiene sus cargadores específicos, y el que vale para un tipo
de batería no vale para los otros. Además, es un producto poco
extendido y difícil de encontrar.
Cuestión de sistema
Con la arquitectura de procesador que actualmente se impone en el mercado se
aprecian con más claridad las diferencias de consumo entre los distintos
sistemas operativos. Mientras los que menos consumen son los de la gama Linux
(y a este respecto puede ser interesante contemplar la posibilidad de adquirir
el portátil sin Windows Vista preinstalado y poner en su lugar Ubuntu),
los que más lo hacen son los sistemas de Windows.
Y si XP ya dejaba poco tiempo de batería, las versiones más elaboradas
de Vista apenas si le permiten respirar antes de extinguirse. Un consejo apropiado,
ahora que Microsoft permite elegir varias versiones de su nuevo sistema operativo,
es pensar bien qué se va a hacer con el equipo y no dejarse seducir por
las capacidades gráficas o multimedia si no se van a precisar. "
Fuente: IT Sitio.com
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